El Sahara Occidental era una colonia española hasta su partición, tras los acuerdos secretos de Madrid en 1.975. Por ellos, la parte austral ( Sur) se dio a Mauritania y la parte del Norte a Marruecos, todo esto sin consultar la opinión de los habitantes nativos (el Pueblo Saharaui). De esta forma cedió España el Sahara Occidental.

El Derecho Internacional no prescribe este método de descolonización de un territorio. Con lo cual a todas luces fue un acto ilegal, como reconoce la resolución del Tribunal Internacional de La Haya que reconocía la existencia secular de una identidad saharaui independiente antes de la colonización española y rechazaba las pretensiones anexionistas del Reino de Marruecos.

Ya son más de 27 años de lucha del pueblo saharaui. Durante este largo periodo de tiempo, la comunidad internacional ha abandonado a su suerte el Sahara Occidental, permitiendo que tanto Mauritania como Marruecos proyectasen sus intereses expansionistas sobre él. Si bien es cierto que Mauritania hubo de abandonar su ocupación, esto no se debió a una hábil maniobra diplomática de la ONU, sino a la imposibilidad de mantener económicamente la invasión. Marruecos por su parte, no ha cejado en todos estos años en el intento de ocupar definitivamente el territorio, intentando legitimar jurídicamente una ocupación militar, con el respaldo de algunos Estados amigos.

Mientras tanto para sonrojo de la Comunidad Internacional y de las Naciones Unidas, el pueblo saharaui se ha visto obligado a permanecer en un campo de refugiados "PROVISIONAL" que levantaron en Tinduf gracias al apoyo de Argelia. Si esta responsabilidad bien es cierto que recae sobre todos los Gobiernos de la ONU, también es cierto que el Gobierno Español debiera esforzarse aun más que ninguno en resolver un conflicto que él mismo provocó con su abandono precipitado de esta colonia en 1.975. Es, casi con toda la seguridad, la última oportunidad del Gobierno Español de subsanar, en la medida de lo posible, el craso error que cometió con la firma de los Acuerdos Tripartitos de Madrid, así como de llevar a cabo todas las promesas incumplidas al pueblo Saharaui, que ya son legión. Ahora que tiene la oportunidad de estar dos años en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, y contaría con el apoyo de la Federación Rusa y China contra Estados Unidas, Francia e Inglaterra que son partidarios de legitimar la invasión militar de Marruecos en el Sahara Occidental.

La razón de la falta de interés internacional por resolver esta situación es tan evidente como recurrente: los sempiternos intereses económicos y políticos, que parecen degradar hasta tal punto al ser humano que es capaz de cerrar los ojos ante las necesidades y derechos más elementales.

Resulta para todos evidente que la guerra, en ningún caso, y quizá menos en éste, puede ser el camino para solventar las diferencias. La herramienta adecuada siempre ha de ser no violenta, y en el conflicto que nos ocupa es claro que ha de ser el referéndum, cuya celebración debió realizarse en 1.992 y que se ha postergado desde entonces por las presiones de Marruecos. Por supuesto, éste ha contado con la aquiescencia de algunos países de la ONU, encargada en teoría, de supervisar y controlar dicho referéndum.Es ya inexcusable la obligación de romper esta inercia: la situación no se puede mantener definitivamente, ya que el escepticismo (por otra parte muy justificado) del pueblo saharaui va en aumento. Éste respetará sin matices los resultados del sufragio, siempre lógicamente, que sea democrático y que disponga de igualdad de medios con respeto a Marruecos. Esto es lo mínimo que debe la ONU garantizar. En Consecuencia, considero que el Gobierno Español debe ayudar creando y fomentando plataformas de apoyo pro-referèndum con el fin de informar y sensibilizar a la opinión pública, y empujar de este modo a la celebración, sin más dilación del referéndum.

El problema del Sahara Occidental, concierne a la paz y estabilidad en el Magreb. Es evidente que es interés de España, encontrar, como zona vecina una región estable y funcionando. Un Magreb estable y unido es fundamental para el futuro de la región, que ahora se encuentra en una situación socioeconómica critica, en lo que concierne al paro, analfabetismo, pobreza en general y un aumento del fundamentalismo religioso, sin desdeñar la fuerte inmigración ilegal que llega tanto a España como a la Unión Europea. Se necesitan políticas de apoyo económicas y sociales desde la Unión Europea.

Uno de los caballos de batalla con el que está jugando Marruecos es, precisamente, el censo
De votantes. Tanto el pueblo saharaui como el sentido común exigen utilizar un censo poblacional fiable, como lo es el que realizó España en 1.974, que arroja una cifra de unas 74.000 personas, y actualizarlo debidamente. Mientras tanto, Marruecos, por su parte, intenta colar la nada despreciable cifra de 160.000 nuevos votantes, gracias a lo cual esta consiguiendo su objetivo: paralizar el plan de paz y el referéndum de autodeterminación aprobado por la Asamblea General de Naciones Unidas.

Por todo es conveniente que la comunidad internacional tome una serie de medidas con el fin de asegurar la paz y la justicia en el Sahara Occidental. Como son impedir un acuerdo solo con una de las partes "Marruecos". Que afecte a la soberanía y riquezas del Sahara Occidental.

Desde la Liga Española Pro Derechos Humanos consideramos y así venimos defendiendo ante los Organismos Internacionales (Naciones Unidas, Unión Africana) que la única resolución legítima al conflicto de Sahara Occidental debe provenir de un Referéndum de Autodeterminación transparente y justo, auspiciado por las Naciones Unidas y con el apoyo de la Comunidad Internacional. De esta manera, rechazamos la Tercera Vía, ya que niega el Derecho de Autodeterminación aceptado en la "Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales" de 14 de diciembre de 1.960, y en la Carta constitutiva de la Organización de la Unidad Africana que proclama y defiende, en su artículo II, par. 1 (d), la erradicación de cualquier forma de colonialismo en África.

Es el momento de que el pueblo saharaui recupere de una vez por todas y sin más dilación la soberanía y la libertad que nunca debió perder y tiene legítimo derecho como pueblo soberano y empiece a escribir su Historia.


Francisco José Alonso Rodríguez
Presidente Nacional de la Liga Española Pro-Derechos Humanos





_________________________________________

Quiénes somos · Historia · Actividades · Delegaciones
Revista El vuelo de Ícaro · Documentos · Comunicados

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Volver a Documentos