El médico del Puerto de Huelva y presidente en Andalucía de la Liga Española pro-Derechos Humanos, Juan Carlos Giráldez, ha denunciado la situación vejatoria a la que estám siendo sometidas las mujeres en Afganistán.

BELEN S.OLTRA

"El Gobierno de Afganistán ha declarado la guerra contra las mujeres", dice Juan Carlos Giráldez, que denuncia que la situación ha ido empeorando desde que en 1996 los Talibanes alcanzaron el poder. "Las mujeres han de llevar obligatoriamente (bajo pena de muerte) la pesada burqua y son golpeadas públicamente sólo por no llevar la rejilla que cubre sus ojos", comenta el médico del Puerto que describe como una mujer fue golpeada hasta la muerte por un grupo de fundamentalistas por descubrir accidentalmente su brazo mientras conducía.

En ese país, según el presidente de la Liga Española pro-Derechos Humanos en Andalucía, no se permite a las mujeres trabajar, ni salir en público si no van acompañadas de un varón familiar suyo. "Mujeres profesionales (catedráticas, traductoras, abogadas, etc.) han sido sacadas de sus trabajos y metidas en casa, lo que ha derivado en unos estados de depresión que han supuesto que se dispare la tasa de suicidios entre la población femenina, dado que es imposible encontrar la adecuada medicación para tratar tan severas depresiones", explica preocupado.

Hospitales llenos de mujeres

El también vicepresidente nacional de la Liga dice que las mujeres viven temiendo por sus vidas por la más mínima conducta inadecuada, "y dado que no pueden trabajar, aquellas que no tienen familiares varones o maridos mueren de hambre o mendigan, incluso las que poseen un doctorado", explica indignado Giráldez, que desde el punto de vista médico dice que no existen ayudas médicas para las mujeres. "la mayoría de los voluntarios, en protesta, han abandonado el país". Describe Giráldez que en alguno de los pocos hospitales para mujeres se pueden encontrar cuerpos casi sin vida encima de las camas, envueltas en su burqua, sin ganas de hablar o comer, dejando pasar la vida lentamente. "Otras simplemente se han vuelto totalmente locas llorando sin cesar".

Explica Giráldez que los hombres en ese país tienen poder absoluto sobre la vida y muerte de sus familiares de sexo femenino, "sobre todo de sus esposas, e incluso grupos de hombres enojados tienen derecho a apedrear o golpear a una mujer, de modo espontáneo, hasta la muerte, por exponer un centímetro de su carne o por ofenderles mínimamente.

Así, mujeres que hasta hace cuatro años eran educadoras o médicos, o tan sólo estaban acostumbradas a unas libertades básicas, "están siendo tratadas de modo inhumano en nombre el más radical de los fundamentalismos", comenta Giráldez, convencido de que todo el mundo tiene derecho a una existencia tolerable incluso si son mujeres de un país musulmán cuya cultura no llegamos a comprender. Por ello, el vicepresidente Nacional de la Liga Española pro Derechos Humanos hace un llamamiento a la población para que presione ante las autoridades locales, provinciales y nacionales, de modo que se produzca una condena general por la inaceptable situación que sufren fas mujeres en Afganistán.


Entrevista publicada en Huelva Información, el domingo 14 de marzo de 1999.





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"Las mujeres han de llevar obligatoriamente (bajo pena de muerte) la pesada burqua y son golpeadas públicamente sólo por no llevar la rejilla que cubre sus ojos"

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"Los hombres de ese país tienen poder absoluto sobre la vida y muerte de sus familiares de sexo femenino"